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¡ Auditoría Pública. Usted ha dedicado la mayor par- das por la comunidad científica y otra muy distinta
te de su vida a la Universidad, en su doble vertiente son las políticas públicas que, por lo general, im-
de educación e investigación, con una abundante pulsan los poderes públicos. La explicación está en
producción científica. Pero no se ha limitado a la la difícil conciliación del tiempo político (cuarenta y
teoría, sino que dedicó varios años a la actividad ocho meses entre elecciones), el tiempo económi-
política, tanto en el parlamento como en la gestión co y el tiempo ambiental. Y por supuesto, siempre
pública. ¿Cómo valora su paso por la vida pública? prevalece el tiempo político. Ahora le diré cómo
creo que debería ser, muy especialmente en un
Joan Romero. Considero un privilegio haber podi- Estado compuesto como el nuestro: recuperar la
do ver la realidad desde ambos lados de la mesa de cultura política del pacto y el acuerdo, volver a situar
trabajo. La mirada académica –ahora se han cum- la visión estratégica en la agenda política y tener
plido cincuenta años desde que impartí mi primera más en cuenta las evidencias y recomendaciones
clase en un aula– proporciona el conocimiento de de la comunidad científica. Es decir, acortar la dis-
procesos y la posibilidad de disponer de informa- tancia entre “el saber y el hacer”, como revindica mi
ción de primera mano. También de aprender de los colega Joan Subirats, y acortar la distancia entre ac-
estudiantes. La mirada de quien ha de tomar deci- tores políticos. Distancias, ambas, que hoy se man-
siones en materia de política pública obliga a pon- tienen muy alejadas. Pero todavía falta un eslabón
derar esas decisiones, su impacto y las reacciones central: ir más allá del conocimiento experto, tener
previsibles no solo en el medio plazo. Disponer de en cuenta la sociedad civil y cocrear conocimiento.
esa doble mirada ayuda mucho. Por eso creo que, Esta es también una misión de las universidades.
en mi caso, ha sido un privilegio absolutamente
enriquecedor. El mejor “máster” que haya podido ¡ AP. De la lectura de sus libros y artículos se deduce
realizar ha sido formar parte del gobierno central, su defensa de un sistema federal como la mejor
como secretario general técnico en el Ministerio de forma de satisfacer, al menos en España, las nece-
Educación, y del gobierno de la Generalitat Valen- sidades de los ciudadanos. De hecho, usted habla
ciana, como conseller de Educación y Ciencia y por- de la España inacabada. ¿Puede exponer breve-
tavoz del gobierno. Le diré más, me ha permitido mente las razones de esta opción? ¿Qué cambios
analizar las cosas de otra forma. Me atrevería a de- es necesario acometer en España para que un sis-
cir que menos “académica” y más orientada a las tema de corte federal pueda funcionar?
consecuencias de las políticas públicas. Recomien-
do la experiencia a aquellos colegas que tengan JR. El pacto constitucional optó por un modelo
esa posibilidad, siempre que sea temporal y no se abierto, inacabado, de organización territorial del
eternicen en el puesto de responsabilidad política. Estado. Creo que fue un acierto. Posteriores pactos
En cuanto a mi etapa como parlamentario, además políticos nos han traído hasta aquí. Y creo que sigue
de conocer la dinámica de un parlamento, aprendes siendo el mejor modelo para un Estado integrado
a dialogar con quienes representan otras sensibi- por nacionalidades y regiones. Pero si dejamos aho-
lidades de la sociedad a la que perteneces. En la ra el pacto implícito del artículo 2 (se quiso que la
época en la que yo fui diputado (1982 y 1996-1999) llamada “cuestión nacional” quedara abierta) y nos
todavía se podía llegar a acuerdos entre partidos situamos en el terreno estricto de la gobernabilidad,
rivales. Ahora veo que la situación se ha complicado la forma de hacer política está bloqueando el impul-
mucho. Y creo que no precisamente para bien. so de esas políticas. Porque precisan de acuerdos
entre las tres partes que son Estado. Hace décadas
¡ AP. El haber vivido la reflexión desde la Universi- –incluso mucho antes de publicar España inacaba-
dad y la gestión desde puestos ejecutivos quizá le da en 2005–, que vengo insistiendo en una idea
dé una visión de la que otros carecen en cuanto a central: España es un Estado funcionalmente fede-
la relación entre responsables y expertos. ¿Cómo ral sin cultura federal, que, además, ha desvirtuado
piensa que debe ser esa relación? y erosionado los pocos espacios de encuentro y de
diálogo institucional habilitados por la Constitución,
JR. Primero le diré cómo es: en general, existe como la propia Conferencia de Presidentes y aho-
demasiada distancia entre lo que dice la comuni- ra incluso las pocas Conferencias sectoriales que
dad científica y lo que hacen los poderes públicos. alguna vez han funcionado en el pasado. Nuestro
En los ámbitos en los que yo he trabajado durante modelo descansa en algunos principios básicos:
décadas (organización territorial del Estado, gober- lealtad institucional, coordinación, cooperación
nanza metropolitana y consecuencias territoriales y y colaboración. Precisa de sentido de Estado, de
ambientales del cambio climático en el Mediterrá- voluntad de acuerdo, de búsqueda de alianzas. Sin
neo), una cosa son las recomendaciones elabora- embargo, hemos sustituido estos principios por los
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