Page 18 - REVISTA AUDITORÍA PÚBLICA 87
P. 18

REVISTA AUDITORÍA PÚBLICA / 87






         ¡ Auditoría Pública. Usted ha dedicado la mayor par-   das por la comunidad científica y otra muy distinta
            te de su vida a la Universidad, en su doble vertiente   son las políticas públicas que, por lo general, im-
            de educación e investigación, con una abundante     pulsan los poderes públicos. La explicación está en
            producción científica. Pero no se ha limitado a la   la difícil conciliación del tiempo político (cuarenta y
            teoría, sino que dedicó varios años a la actividad   ocho meses entre elecciones), el tiempo económi-
            política, tanto en el parlamento como en la gestión   co y el tiempo ambiental. Y por supuesto, siempre
            pública. ¿Cómo valora su paso por la vida pública?  prevalece el tiempo político.  Ahora le diré cómo
                                                                creo que debería ser, muy especialmente en un
            Joan Romero. Considero un privilegio haber podi-    Estado compuesto como el nuestro: recuperar la
            do ver la realidad desde ambos lados de la mesa de   cultura política del pacto y el acuerdo, volver a situar
            trabajo. La mirada académica –ahora se han cum-     la visión estratégica en la agenda política y tener
            plido cincuenta años desde que impartí mi primera   más en cuenta las evidencias y recomendaciones
            clase en un aula– proporciona el conocimiento de    de la comunidad científica. Es decir, acortar la dis-
            procesos y la posibilidad de disponer de informa-   tancia entre “el saber y el hacer”, como revindica mi
            ción de primera mano. También de aprender de los    colega Joan Subirats, y acortar la distancia entre ac-
            estudiantes.  La mirada de quien ha de tomar deci-  tores políticos. Distancias, ambas, que hoy se man-
            siones en materia de política pública obliga a pon-  tienen muy alejadas. Pero todavía falta un eslabón
            derar esas decisiones, su impacto y las reacciones   central: ir más allá del conocimiento experto, tener
            previsibles no solo en el medio plazo. Disponer de   en cuenta la sociedad civil y cocrear conocimiento.
            esa doble mirada ayuda mucho. Por eso creo que,     Esta es también una misión de las universidades.
            en  mi  caso,  ha sido  un  privilegio  absolutamente
            enriquecedor. El mejor “máster” que haya podido   ¡ AP. De la lectura de sus libros y artículos se deduce
            realizar ha sido formar parte del gobierno central,   su defensa de un sistema federal como la mejor
            como secretario general técnico en el Ministerio de   forma de satisfacer, al menos en España, las nece-
            Educación, y del gobierno de la Generalitat Valen-  sidades de los ciudadanos. De hecho, usted habla
            ciana, como conseller de Educación y Ciencia y por-  de la  España inacabada. ¿Puede exponer breve-
            tavoz del gobierno. Le diré más, me ha permitido    mente las razones de esta opción? ¿Qué cambios
            analizar las cosas de otra forma. Me atrevería a de-  es necesario acometer en España para que un sis-
            cir que menos “académica” y más orientada a las     tema de corte federal pueda funcionar?
            consecuencias de las políticas públicas. Recomien-
            do la experiencia a aquellos colegas que tengan      JR.  El  pacto  constitucional  optó  por  un  modelo
            esa posibilidad, siempre que sea temporal y no se   abierto,  inacabado,  de  organización  territorial  del
            eternicen en el puesto de responsabilidad política.   Estado. Creo que fue un acierto. Posteriores pactos
            En cuanto a mi etapa como parlamentario, además     políticos nos han traído hasta aquí. Y creo que sigue
            de conocer la dinámica de un parlamento, aprendes   siendo el mejor modelo para un Estado integrado
            a dialogar con quienes representan otras sensibi-   por nacionalidades y regiones. Pero si dejamos aho-
            lidades de la sociedad a la que perteneces. En la   ra el pacto implícito del artículo 2 (se quiso que la
            época en la que yo fui diputado (1982 y 1996-1999)   llamada “cuestión nacional” quedara abierta) y nos
            todavía se podía llegar a acuerdos entre partidos   situamos en el terreno estricto de la gobernabilidad,
            rivales. Ahora veo que la situación se ha complicado   la forma de hacer política está bloqueando el impul-
            mucho. Y creo que no precisamente para bien.        so de esas políticas. Porque precisan de acuerdos
                                                                entre las tres partes que son Estado. Hace décadas
         ¡ AP. El haber vivido la reflexión desde la Universi-  –incluso mucho antes de publicar España inacaba-
            dad y la gestión desde puestos ejecutivos quizá le   da en  2005–, que  vengo insistiendo  en una  idea
            dé una visión de la que otros carecen en cuanto a   central: España es un Estado funcionalmente fede-
            la relación entre responsables y expertos. ¿Cómo    ral sin cultura federal, que, además, ha desvirtuado
            piensa que debe ser esa relación?                   y erosionado los pocos espacios de encuentro y de
                                                                diálogo institucional habilitados por la Constitución,
            JR.  Primero le diré cómo es: en general, existe    como la propia Conferencia de Presidentes y aho-
            demasiada distancia entre lo que dice la comuni-    ra incluso las pocas Conferencias sectoriales que
            dad científica y lo que hacen los poderes públicos.   alguna vez han funcionado en el pasado. Nuestro
            En los ámbitos en los que yo he trabajado durante   modelo descansa en algunos principios básicos:
            décadas (organización territorial del Estado, gober-  lealtad institucional, coordinación, cooperación
            nanza metropolitana y consecuencias territoriales y   y colaboración. Precisa de sentido de Estado, de
            ambientales del cambio climático en el Mediterrá-   voluntad de acuerdo, de búsqueda de alianzas. Sin
            neo), una cosa son las recomendaciones elabora-     embargo, hemos sustituido estos principios por los



          16
   13   14   15   16   17   18   19   20   21   22   23